Google +, Twitter, Questionity, Facebook... y una larga lista de redes sociales se han introducido en nuestras vidas marcando cómo tenemos que actuar y cómo tenemos que pensar. Estoy de acuerdo en que "si no te gusta lo que ves, no estés aquí" pero aún así, creo que está sucediendo lo mismo que puse en mi entrada de ayer: "Homo homini lupus", nos estamos despersonalizando poco a poco. Somos una dirección web, una foto y una descripción. Las relaciones sociales han dado paso a enlaces web y a insultos gratuitos entre algunos que rozan lo absurdo.
¿Dónde está el límite? ¿Cómo hemos llegado a querer más a una ficción que a los seres de carne y hueso? Yo siento que cada vez estoy más y más enganchado a esas ficciones, ¿debería estar preocupado? Es verdad que hay mucha tontería como ya he dicho pero igualmente gente que no tiene voz ni voto por suerte se hace escuchar (obviamente no iba a ser todo malo aquí) y sus palabras calan hondo en la conciencia de los demás.
Para estas cosas sí que está bien tener amigos virtuales pero no nos olvidemos que su virtualidad es sólo una máscara y lo que realmente cuenta es la persona detrás de ella. Probablemente nunca lleguemos a conocer a la persona detrás del "twit"; pero mi verdadera preocupación es que ni siquiera queremos hacerlo. Nos conformamos con saber que hay alguien que piensa como nosotros, y tiene las mismas dudas e inquietudes políticas, filosóficas o incluso futboleras. La globalización no es más que ver en una pantalla lo que ya sabíamos: "somos seres humanos", y sin embargo esa es nuestra mayor debilidad. ¿Crees que exagero o realmente la situación se está volviendo insostenible? Espero tus comentarios!